Por: Silfavidment

Antes de levantarte, inhala profundamente aquello que deseas para tu día: paz, amor, salud, disciplina, éxito, felicidad…

Al mediodía, sostén la respiración y retén todo aquello que te hace sentir bien: salud, armonía, voluntad, alegría, familia y mucho más.

Y por la noche, durante tu descanso, exhala todo lo que te haya causado malestar: una discusión, pensamientos tóxicos, personas desagradables en tu entorno, preocupaciones innecesarias. Déjalo ir, para que tu reposo sea una renovación completa de tu ser, dando paso a una nueva versión de ti.

Recuerda: respirar con propósito te hace consciente de quién quieres ser

Translate »