Por: vipas
En la sabiduría esotérica a la garganta se le conoce como el sexo superior. Es el útero donde se gesta la palabra. Allí habita una energía divinal llamada Weor,/el Dios de la palabra./ Los libros sagrados nos enseñan que “en el principio fue el Verbo, y todas las cosas por él fueron hechas.
Los científicos dicen que la palabra puede generar modificaciones en el ADN. Palabras correctas generan cambios positivos. Palabras mal pronunciadas, con doble sentido, deforman el ADN. Una persona, solo modificando su forma de hablar, puede mejorar su salud.
Quien se pare de manos todos los días elevando sus energías por la columna vertebral desarrolla un verbo capaz de curar enfermos, de modificar los climas, de calmar las tempestades, de frenar los conflictos
Si mejoramos nuestra forma de hablar entramos en una octava superior, en una frecuencia vibratoria de mayor sensibilidad y a un ritmo más acelerado de espiritualidad.
Que tu palabra sea salud