Por: Vakifelio
Nuestros padres, familiares y maestros fueron nuestros guías y ejemplos a seguir desde que fuimos niños, en todos los aspectos incluyendo el económico y financiero. De ellos oímos frases tomadas de la tradición y la sabiduría popular con las que crecimos creyendo que eran ciertas pero que si miramos la situación financiera de la mayoría de quienes las predicaban, podemos concluir que tal vez no eran tan acertadas.
A continuación, analizamos algunas de esas frases para comprender mejor nuestra relación con el dinero y tratar de mejorarla:
“El que no debe no tiene”: Esta es una frase que siempre oí en mi casa. El problema es que mis padres siempre estuvieron endeudados y realmente no tuvieron mucha prosperidad. Yo diría que esta frase es totalmente errada porque energéticamente, las deudas no dejan prosperar a una persona. Si en vez de esta frase, creciéramos con la cultura del ahorro con constancia, no sería necesaria ninguna deuda para adquirir las cosas que necesitamos, incluso nuestra vivienda.
“Uno se muere y nada se lleva”: Si bien esta frase es cierta, nos va generando una idea de inmediatez, de vivir cada día como si no hubiera un mañana, pero no en el buen sentido, si no en el sentido de gastar todo hoy porque mañana no se sabe que pase. Ningún extremo es bueno, así que debemos tratar de vivir de la mejor forma posible, pero siempre tratando de guardar una reserva para nuestra vejez o tiempos más difíciles.
“El dinero no da la felicidad”: Algún profesor que tuve en un curso de inversiones decía que esta frase es cierta, pero debe ser muy agradable llorar dentro de un Mercedes Benz. Si bien pienso que nuestro objetivo de vida no debe ser tener dinero, es cierto que el dinero es una herramienta que facilita la vida no solo de nosotros si no de las personas que nos rodean. Una de las cosas más satisfactorias que hay en la vida es poder ayudar a los demás.
“Trabaja duro y serás rico”: Si esta frase fuera cierta, las personas con empleos de mucho esfuerzo como, por ejemplo, quienes laboran en construcción, agricultura, aseo, etc. serían ricos. Yo he llegado a la conclusión que entre más se utilice el intelecto en un trabajo y menos el esfuerzo físico, mejor remunerado es. Por eso creo que es clave la educación no solo profesional sino financiera para tener un porvenir más próspero.
“Tener dinero es malo”: Las cosas en la vida no se deben catalogar entre buenas y malas. Todo depende del uso que se les dé. Adicionalmente esta frase es muy peligrosa porque he oído casos de personas que crecieron con esta idea, y desarrollaron una relación tóxica con el dinero. Son esas personas a quienes, por más que ganen, el dinero no les rinde. Se vuelven derrochadores compulsivos porque les “pica” tener dinero y lo van gastando a la menor oportunidad. Y recordemos que el dinero donde no se siente valorado, simplemente se va.
Tal vez estas ideas sobre el dinero surgieron en contextos distintos a los que tenemos hoy en día. Seguramente quienes nos las dijeron, lo hicieron con la mejor intención, pero no con el suficiente conocimiento para tomar las mejores