POR: VAKIFELIO
Un producto financiero que ha sido desprestigiado repetidamente son las tarjetas de crédito. Si bien esta fama no es gratuita ya que generalmente los intereses que cobran son los más altos del mercado y además generan en el usuario una sensación de poder gastar más allá de su capacidad llevando muchas veces a comprar cosas innecesarias, tiene algunas ventajas desde el punto de vista financiero si se usa adecuadamente.
Para poder entender cómo sería ese uso adecuado, primero debemos definir que es una tarjeta de crédito. Como su nombre lo indica, es un instrumento financiero de crédito emitido principalmente por bancos que funciona como un crédito rotativo, es decir, el banco le asigna al usuario un cupo de endeudamiento, con el cual puede realizar la compra de productos, servicios e incluso retirar dinero en efectivo, con una tasa de interés definida y que puede ir pagando en diferentes cuotas mensuales que van desde 1 hasta 48 cuotas generalmente, dependiendo del tipo de tarjeta y la capacidad de pago del usuario.
Como se mencionó inicialmente, la tasa de interés suele ser de las más altas entre los distintos tipos de préstamos del sistema financiero. Y entre más cuotas se difiera la deuda, mayor será la cantidad de intereses que se paguen, por lo que un uso excesivo de la tarjeta, difiriendo deudas a un alto número de cuotas, puede llevar al sobreendeudamiento del usuario. No en vano, este es uno de los productos financieros con más alta tasa de cartera morosa en Colombia.
Sin embargo, la mayoría de tarjetas, no todas, tienen una condición favorable y es que si el usuario difiere sus compras a 1 sola cuota, no debe pagar intereses. Y es en esta condición donde nace el beneficio ya que, si se hace un uso razonable de la tarjeta, comprando solo las cosas necesarias y difiriendo todo a 1 sola cuota de tal forma que al momento del pago el usuario tenga la capacidad de pagar toda la deuda sin quedar asfixiado, estará literalmente trabajándole la plata del banco unos días.
Pongamos un ejemplo para entender mejor la idea. Supongamos que se tiene una tarjeta de crédito cuya fecha de corte de las compras del mes es el día 15 del mes y cuyo pago es el día 30 del mes. Si el usuario hace una compra el 16 de marzo y la difiere a una sola cuota, tendrá plazo hasta el 30 de abril para pagar esa deuda sin tener que pagar intereses, ósea tendrá casi 45 días para poder trabajar el dinero y porque no, generar intereses a su favor en una cuenta de alto rendimiento.
Para obtener esta ventaja es importante asegurarse de las condiciones que ofrece la tarjeta de crédito que se solicite, como, por ejemplo, que no cobre cuota de manejo, que no cobre intereses por ninguna compra diferidas a una sola cuota y en lo posible que ofrezca beneficios como millas, puntos canjeables por premios